viernes, 26 de septiembre de 2014
Un Corazon Que Escuche
Un médico psicólogo atendía una consulta en un hospital... sus pacientes eran adolescentes... Cierto día le derivaron un joven de 14 años que desde hacía un año no pronunciaba palabra y estaba internado en un orfanato...
Cuando era muy pequeño, su padre murió... vivió con su madre y abuelo hasta hacía un año... a los 13 muere su abuelo, y tres meses después su madre en un accidente... Sólo llegaba al consultorio y se sentaba mirando las paredes, sin hablar. Estaba pálido y nervioso...
Este médico no podía hacerlo hablar. Comprendió que el dolor del muchacho era tan grande que le impedía expresarse, y él, por más que le dijera algo, tampoco serviría de mucho.
Optó por sentarse y observarlo en silencio, acompañando su dolor.... Después de la segunda consulta, cuando el muchacho se retiraba, el doctor le puso una mano en el hombro: "Ven la semana próxima si gustas... duele ¿verdad?..." El muchacho lo miró, no se había sobresaltado ni nada... sólo lo miró y se fue...
Cuando volvió a la semana siguiente... el doctor lo esperaba con un juego de ajedrez... así pasaron varios meses... sin hablar... pero él notaba que David ya no parecía nervioso... y su palidez había desaparecido... Un día mientras el doctor miraba la cabeza del muchacho mientras él estudiaba agachado en el tablero... pensaba en lo poco que sabemos del misterio del proceso de curación... De pronto... David alzó la vista y lo miró: "Le toca" - le dijo.
Ese día empezó a hablar, hizo de amigos en la escuela, ingresó a un equipo de ciclismo y comenzó una nueva vida ... su vida. Posiblemente el médico le dio algo... pero también aprendió mucho de él... Aprendió que el tiempo hace posible lo que parece dolorosamente insuperable... a estar presente cuando alguien lo necesita... a comunicarnos sin palabras. Basta un abrazo, un hombro para llorar, una caricia... un corazón que escuche.
Cosas que nunca debes decirle a tu pareja
Mi bisabuela decía siempre, “hay cosas que los hombres no deben saber”, al principio me daba risa, pero con el paso del tiempo he descubierto que por abrir la boca, muchas veces acabo arrepentida.
Es que solemos confundir, la confianza que depositamos en nuestra pareja, con la confesión brutal. Acabamos comportándonos como unas bocazas que soltamos todo lo que pensamos y sentimos, la motivación es buena, queremos que nos conozcan de forma sincera, pero luego, mucho de lo que decimos con la mejor de las intenciones, acaba siendo utilizado en nuestra contra.
Mujeres y hombres somos diferentes, ya lo dice ese libro, las mujeres son de venus y los hombres de marte, por lo tanto, la peculiar manera de interpretar y descifrar datos, marca la diferencia.
Mientras las mujeres compartimos información, los hombres perciben ese interés en informar como dar explicaciones, y por eso la evaden.
También es muy frecuente que cuando sólo tenemos la necesidad de expresar algo que sentimos, ellos creen que exigimos soluciones.
Por eso es muy importante saber qué decir o no decir, y no es con el afán de mentir u ocultar, sino con el propósito de salvaguardar las buenas relaciones.
“Nosotros nos decimos todo” –comentan algunas chicas acerca de sus parejas. Pregunto ¿Cómo estás tan segura de eso?… ¿Cuentas hasta tus pensamientos más íntimos? Por supuesto que no, siempre nos reservamos algo, y es maravilloso. Es nuestro mundo. Y es válido, todos lo tenemos, es saludable además. Si te enojas con tu jefe y en tu mente lo ves caer de un avión sin paracaídas, no es lógico que al día siguiente le pidas perdón por eso. Siempre buscamos deshacernos de las personas que no nos caen bien o nos incomodan. Por eso soñamos que la gente muere, no es que realmente estemos deseando la muerte, sino que el inconsciente simplemente te está revelando lo que sería poder liberarnos de lo que nos molesta.
En relación al tema que nos confiere, hay una lista enunciativa, de circunstancias que no deberías narrar –NUNCA-.
Cosas que nunca debes decirle a tu pareja:
Hablar de tu ex, llamarlo por su nombre o mencionar a qué sitios frecuentaban.
Nunca comentar sus aspectos físicos en los que no destaca favorablemente.
Indicar el número de parejas sexuales que has tenido.
Compartir las claves de tus redes sociales o computadora.
Prestarle el teléfono para que revise tus mensajes y así “confíe en ti”.
Comparar a su madre con alguien o contigo misma.
Contar las intimidades de tus amigas.
Llamarlo con insultos en los momentos de enojo, eso propicia violencia.
Hacerte pasar por quién no eres.
Lo que pertenece al pasado, ya no existe, por lo tanto no mires para atrás, lo referente a tu “autoestima” como lo dice la palabra es “auto” es personal y propio de tu mirada, expandir ideas sobre lo que no te gusta de ti, en caso de pelea será un arma que él sabrá utilizar; aprender a separar parejas de amigos y mantener los universos paralelos, salvará tus amistades de malos entendidos.
Tus reflexiones, quejas, y malestares saben mejor mediante una charla entre quienes comparten la misma mirada sobre la vida. Te podrás desahogar a gusto y llegarás a los brazos de él renovada.
Entender que cada quién tiene su espacio y su modo de comunicarse y entender, facilitará el camino hacia la empatía.
lunes, 1 de septiembre de 2014
La razon eres tu
Se que no soy perfecto... hay tantas cosas que no quice hacer pero sigo aprendiendo hoy solo se que yo te hice sufrir y quiero que sepas antes de partir...
que hoy por fin encontre... una razon para mi para cambiar lo que fui una razon para seguir la razon eres tu...
perdón por lastimarte es algo que jamas podre olvidar el dolor que sentiste solo quiciera poderlo borrar para decirte toda la verdad que hoy por fin encontre
una razon para mi para cambiar lo que fui una razon para seguir la razon eres tu, la razon eres tu, la razon eres tu, la razon eres tu... se que no soy perfecto... hoy solo se que yo te hice sufrir y quiero que sepas antes de partir... que hoy por fin encontre una razon para mi para cambiar lo que fui una razon para seguir la razon eres tu... la razon para mostrar mis sentimientos de verdad una razon para empezar la razon eres tu...........
Bonito Mensaje
Había un ciego sentado en el suelo de la calle con una gorra a sus pies y un cartel de madera que decía:
"POR FAVOR AYÚDEME, SOY CIEGO"
Un publicista que pasaba por allí, se detuvo y observó que había recogido unas pocas monedas. Mientras conversaba con él y sin que el ciego lo notara, tomó el cartel, le dio la vuelta y escribió otra frase. Luego volvió a ponerlo en su lugar y se fue.
Por la tarde el creativo volvió al lugar donde el ciego pedía limosna, su gorra estaba llena de billetes y monedas. Al saludarlo, el ciego le reconoció por su voz y le preguntó si había cambiado el texto del cartel y qué había escrito.
El publicista, sonriendo, le contestó: -Nada que no sea tan cierto como tu anuncio, pero con otras palabras- y siguió su camino.
El ciego nunca lo supo, pero su nuevo cartel decía:
"HOY ES PRIMAVERA Y NO PUEDO VERLA"
Apliquemos nuestra creatividad para descubrir nuevas estrategias y así encontrar respuestas diferentes.
"Si haces lo que siempre has hecho, obtendrás los resultados que siempre has obtenido"
“Si quieres llegar adonde nunca llegaste, tendrás que hacer lo que nunca hiciste"
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